Nacidos en 2001: ¿cuándo podrás jubilarte y cómo empezar a preparar tu futuro?

Si has nacido en 2001, perteneces a una generación especial: sois los primeros nacidos en el siglo XXI. Y si estás leyendo un artículo sobre tu futura jubilación, lo primero que tengo que decirte es: enhorabuena por interesarte ya por estos temas.

Has crecido en un mundo muy diferente al de las generaciones anteriores. Internet, el euro, los teléfonos inteligentes, las redes sociales o la posibilidad de acceder a información e invertir desde cualquier lugar han formado parte de buena parte de tu vida.

Y seguramente la jubilación sea ahora mismo uno de tus objetivos más lejanos. Te quedan más de 40 años y probablemente tengas por delante cosas mucho más inmediatas: empezar o consolidar tu carrera profesional, viajar, independizarte, comprarte un coche, pensar en una vivienda o simplemente disfrutar de tus primeros ingresos.

Pero precisamente por haber nacido al comienzo de este siglo, tienes algo que ninguna inversión puede comprar: tiempo. Empezar a entender ahora cómo funciona el ahorro y la inversión puede marcar una enorme diferencia en tu futuro.

Cuando empieces a recibir tus primeros ingresos —o si ya los recibes— intenta adquirir desde el principio un hábito muy sencillo: no gastar todo lo que ganas.

Una parte será para disfrutar hoy. Otra para tus objetivos de corto y medio plazo. Y otra debería empezar a construir tu patrimonio a largo plazo. Y entre esos objetivos de largo plazo debería haber uno sí o sí: tu jubilación.

¿Cuándo podré jubilarme si nací en 2001?

Con la legislación actualmente vigente, si cuando llegues a los 65 años has cotizado 38 años y 6 meses o más, podrás jubilarte a esa edad. Para los nacidos en 2001 será en 2066. Si no alcanzas ese periodo de cotización, tu edad ordinaria será de 67 años, es decir, en 2068. Por tanto:

65 años — 2066: con 38 años y 6 meses o más cotizados.

67 años — 2068: con menos de 38 años y 6 meses cotizados.

Evidentemente, nadie puede asegurar que estas reglas sigan siendo las mismas dentro de más de cuatro décadas. Son las edades que resultan de aplicar la legislación vigente actualmente.

¿Y si en el futuro tenemos que jubilarnos más tarde?

Es una posibilidad que no podemos descartar. En 2026, elEconomista recogía un estudio de CEU-CEFAS que proponía elevar progresivamente la edad de jubilación hasta los 73 años, entre otras medidas relacionadas con el envejecimiento de la población y la sostenibilidad del sistema.

Esto no significa que los nacidos en 2001 vayan a jubilarse a los 73 años. Es una propuesta, no la legislación vigente. Pero sí nos recuerda algo importante: cuando faltan más de 40 años para nuestra jubilación, no podemos saber cuáles serán entonces las condiciones del sistema público de pensiones.

Y tú tienes una ventaja: puedes empezar a construir patrimonio mucho antes de saber cómo será realmente ese sistema.

¿Cómo se calcula actualmente la pensión?

Aunque probablemente las reglas cambien antes de que te jubiles, conviene entender brevemente cómo funciona actualmente. La pensión depende fundamentalmente de las bases por las que hayas cotizado y del número de años cotizados.

Con carácter general, hacen falta al menos 15 años cotizados para acceder a una pensión contributiva. Con ellos se obtiene el 50% de la base reguladora, porcentaje que aumenta progresivamente con los meses adicionales de cotización hasta alcanzar el 100%.

Cuando finalice el periodo transitorio actualmente previsto, la base reguladora tendrá en cuenta los 27 mejores años de los últimos 29.

Lo importante es entender que tu pensión dependerá de tu carrera laboral y de cotización, mientras que tú puedes empezar a construir paralelamente tu propio patrimonio.

¿Lo que cotizas antes de cumplir 35 años contará para calcular tu pensión?

Con la normativa actual, si te jubilas a los 65 años, lo cotizado antes de los 36 años quedaría fuera del periodo de los últimos 29 años utilizado para calcular la base reguladora.

Eso no significa que esos años cotizados no sirvan. Sí cuentan para determinar los años totales que has cotizado y, por tanto, para poder alcanzar el 100% de la pensión que te corresponda. Pero esas primeras bases de cotización no entrarían en el cálculo que determina cuál es esa pensión, al quedar fuera del periodo utilizado para calcular la base reguladora.

Esto podría cambiar. Durante las próximas décadas el periodo de cálculo puede volver a ampliarse, incluso hasta tener en cuenta toda la vida laboral.

Y esto es importante porque normalmente empezamos nuestra carrera profesional cobrando y cotizando menos. Si esos primeros años acabaran incorporándose al cálculo de la base reguladora, la pensión resultante podría ser menor.

Tus primeros años cotizados hoy pueden servir para alcanzar el 100% de tu pensión, pero no para determinar cuánto es ese 100%. En el futuro, esto podría cambiar.

Empiezas a ganar dinero: ¿qué haces con él?

Tus primeros ingresos probablemente no serán los más elevados de tu vida. Pero pueden ser los más importantes para adquirir buenos hábitos financieros. No se trata de ahorrar todo. Tampoco de dejar de viajar, salir o disfrutar pensando continuamente en algo que ocurrirá dentro de más de 40 años.

Se trata de aprender a distribuir tus ingresos entre diferentes objetivos: Corto plazo. Medio plazo. Largo plazo.

Puedes querer viajar o seguir formándote. Más adelante quizá quieras independizarte, comprar una vivienda o emprender. Y tendrás otros objetivos situados a décadas de distancia.

Por eso, no todo nuestro ahorro debe invertirse de la misma manera.

El dinero que podemos necesitar dentro de dos años debe gestionarse de manera diferente al que podemos mantener invertido durante 20, 30 o 40 años.

Primero decidimos para qué queremos ahorrar y cuándo necesitaremos el dinero. Después elegimos cómo invertirlo.

300 euros al mes: el tiempo también invierte contigo

Veamos un ejemplo para entender la enorme ventaja de empezar pronto.

Supongamos que destinamos 300 euros al mes a un plan de ahorro y utilizamos como simulación una rentabilidad media anual del 5,5%. El capital estimado sería aproximadamente:

10 años → 46.400 €

20 años → 130.700 €

30 años → 274.100 €

40 años → 522.000 €

No significa que tengas que ahorrar exactamente 300 euros ni que vayas a conseguir necesariamente esa rentabilidad.

Lo importante es observar qué puede hacer el tiempo. Nuestro ahorro puede generar rentabilidad y esa rentabilidad puede generar nuevas rentabilidades. Cuando disponemos de varias décadas, ese efecto puede llegar a ser enorme.

Empezar pronto marca la diferencia.

¿Y si no puedo ahorrar 300 euros?

Puedes empezar con 50, 100 o 150 euros al mes.

Lo importante no es comenzar con una gran cantidad, sino crear desde el principio el hábito de que una parte de cada ingreso vaya destinada a construir tu futuro.

A medida que aumenten tus ingresos, también podrás aumentar tu capacidad de ahorro.

Además, no tienes por qué tener un único plan. Puedes ahorrar simultáneamente para diferentes objetivos y plazos.

Ahorrar para la jubilación no significa dejar de ahorrar para todo lo que quieres hacer antes de jubilarte.

Precisamente por eso es importante planificar.

Eres nativo digital: cuidado con los cantos de sirena

Si has nacido en 2001, internet y las redes sociales han formado parte de prácticamente toda tu vida. Tienes a tu alcance una cantidad extraordinaria de información sobre economía, inversión y finanzas personales.

Pero junto a esa información también vas a encontrarte continuamente con mensajes como: «Hazte rico invirtiendo». «Consigue la libertad financiera». «Compra esto antes de que suba». «Hazlo tú solo». «No necesitas asesor».

Influencers mostrando rentabilidades espectaculares, criptomonedas, inversiones de moda o supuestos métodos para ganar dinero rápidamente. Cuidado con los cantos de sirena.

Invertir por tu cuenta es perfectamente posible si tienes conocimientos, tiempo y disciplina. Pero un vídeo atractivo, miles de seguidores o una rentabilidad espectacular reciente no convierten automáticamente a nadie en un buen asesor financiero.

Y hay algo todavía más importante: tú no necesitas hacerte rico rápidamente. Tienes más de 40 años por delante. Tu mayor ventaja financiera no es acertar con la próxima inversión que se multiplique por diez. Es poder ahorrar, invertir y evitar grandes errores durante décadas.

¿Un plan de pensiones para ahorrar para mi jubilación?

Los planes de pensiones no tienen precisamente buena fama. Seguramente habrás oído casos de personas que tenían 100.000 euros en un plan de pensiones y, después de impuestos, recuperaron mucho menos de lo que esperaban. Además, actualmente la aportación máxima general a un plan de pensiones individual es de 1.500 euros al año.

Otra posibilidad son los PIAS (Planes Individuales de Ahorro Sistemático). Permiten realizar aportaciones de hasta 8.000 euros anuales y desde 50 o 100 euros al mes, disponen de liquidez, por lo que se pueden retirar en cualquier momento y cuentan con ventajas fiscales en el momento que lo retiras.

También podemos crear nuestro propio plan de ahorro mediante fondos de inversión, realizando aportaciones periódicas a una cartera adaptada a nuestros objetivos. Los fondos de inversión ofrecen liquidez y, para las personas físicas residentes en España que cumplen los requisitos, permiten realizar traspasos entre determinados fondos sin tributar en ese momento por las plusvalías, difiriendo la tributación hasta el reembolso definitivo.

No tenemos necesariamente que elegir un solo producto. Podemos combinar diferentes soluciones para diferentes objetivos. Por eso, no deberíamos empezar preguntándonos: «¿Qué producto contrato?» Sino: «¿Qué quiero conseguir y qué producto —o combinación de productos— me ayuda mejor a conseguirlo?»

El producto debe adaptarse al plan, y no el plan al producto. Primero debemos decidir cuánto queremos ahorrar, para qué y a qué plazo. Después elegiremos el producto más adecuado.

¿Qué pensión tendrás dentro de más de 40 años?

Nadie puede saberlo. No sabemos cuál será la edad de jubilación, cómo se calculará la pensión ni qué reformas se aprobarán durante las próximas décadas. Eso no significa afirmar que no habrá pensiones.

Significa diferenciar entre lo que depende de nosotros y lo que no. No puedes decidir hoy cuáles serán las reglas del sistema público en 2066 o 2068.

Pero sí puedes decidir empezar a construir tu propio patrimonio. Cuanto mayor sea ese patrimonio cuando llegue el momento, más libertad tendrás para decidir cómo quieres vivir y cuándo quieres dejar de trabajar.

Enhorabuena por empezar tan pronto

Si has nacido en 2001 y has llegado hasta aquí, ya estás haciendo algo importante: interesarte por tus finanzas personales cuando todavía tienes muchísimo tiempo por delante.

No necesitas tener ahora todas las respuestas. Necesitas aprender a organizar tus ingresos, ahorrar para diferentes objetivos y comprender que el dinero que necesitarás dentro de dos años no debe gestionarse igual que el que puedes mantener invertido durante 40.

Disfruta de tu dinero hoy. Prepara tus próximos proyectos. Y empieza también a construir tu futuro. Porque tu principal ventaja financiera en este momento no es cuánto dinero tienes.

En ExpertoFinanciero.es te ayudamos a convertir tus primeros ahorros en algo mucho más importante: tus primeros pasos hacia una buena educación financiera.

No hace falta empezar con grandes cantidades. Lo importante es empezar. Podemos ver opciones de forma presencial en Madrid, Pozuelo de Alarcón o Barcelona o, si lo prefieres, por videoconferencia. En otros lugares podemos empezar a ver opciones por videoconferencia también.

También puedes escribirme a ricardovila@expertofinanciero.es o rellenar el formulario de contacto para solicitar asesoramiento financiero personal.

Empieza hoy a construir tu futuro.

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