Edad de jubilación para los nacidos en 1967
Si has nacido en 1967, la jubilación ya no queda tan lejos. Dependiendo de los años que hayas cotizado, podrás jubilarte en 2032, cuando cumplas 65 años, o en 2034, a los 67 años.
Pero saber cuándo puedes jubilarte es solo una parte de la cuestión. La siguiente pregunta, probablemente más importante, es: ¿cuánto cobraré de pensión?
Vamos a ver cómo queda la jubilación de los nacidos en 1967 con la normativa vigente y qué factores hay que tener en cuenta para calcular su futura pensión.
La edad ordinaria de jubilación dependerá de los años que hayas cotizado a la Seguridad Social.
Si al llegar a los 65 años has cotizado 38 años y 6 meses o más, podrás jubilarte a esa edad. Para los nacidos en 1967 será en el año 2032.
Si no alcanzas los 38 años y 6 meses de cotización, tu edad ordinaria de jubilación será de 67 años, es decir, en 2034.
Por tanto:
65 años — 2032: si has cotizado 38 años y 6 meses o más.
67 años — 2034: si has cotizado menos de 38 años y 6 meses.
Es importante hacer esta distinción porque jubilarse a los 65 años cumpliendo el requisito de cotización no supone adelantar la jubilación. En ese caso, los 65 años son tu edad ordinaria de jubilación.
Cómo calcular la pensión para los nacidos en 1967
Para saber cuánto cobrarás de pensión hay que realizar varios cálculos. Los tres elementos fundamentales son la base reguladora, los años que hayas cotizado y la edad a la que finalmente decidas jubilarte.
Primero: calcular la base reguladora
La base reguladora es el punto de partida para calcular la pensión.
Hasta 2025, el cálculo tomaba las bases de cotización de los 300 meses anteriores —25 años— y las dividía entre 350.
Pero desde 2026 comienza un período transitorio que afecta directamente a quienes han nacido en 1967.
Entre 2026 y 2040 se compararán dos sistemas y se aplicará el que resulte más beneficioso para el trabajador.
Por un lado, se mantiene el cálculo basado en los últimos 25 años. Por otro, se introduce progresivamente un nuevo sistema que amplía el período analizado y permite seleccionar las mejores bases de cotización.
Cuando el nuevo sistema esté completamente desplegado, tendrá en cuenta las 324 mejores bases de cotización dentro de los 348 meses anteriores, es decir, permitirá descartar los 24 meses con peores bases dentro de un período de 29 años.
Los nacidos en 1967 se jubilarán previsiblemente en 2032 o 2034, en pleno período de transición, por lo que para calcular correctamente su pensión habrá que comprobar qué sistema resulta más favorable en el momento de la jubilación.
Segundo: ¿qué porcentaje de la base reguladora cobrarás?
Una vez calculada la base reguladora tenemos que determinar qué porcentaje de ella te corresponde.
Para acceder a una pensión contributiva de jubilación se necesitan, con carácter general, al menos 15 años cotizados, además de cumplir los restantes requisitos legales.
Con esos 15 años se obtiene el 50% de la base reguladora.
A partir de ahí, el porcentaje aumenta progresivamente por cada mes adicional cotizado hasta alcanzar el 100% de la base reguladora.
Por tanto, no basta con conocer tu sueldo actual. Dos personas que actualmente ganen lo mismo pueden terminar cobrando pensiones diferentes porque sus bases de cotización y sus carreras laborales han sido distintas.

El techo de la pensión: 3.359,60 euros al mes en 2026
Hay otro elemento que debemos tener muy en cuenta, especialmente en el caso de trabajadores con salarios elevados: existe una pensión máxima.
Por mucho que hayas cotizado y por muy elevado que haya sido tu salario, existe un límite legal a la cantidad que puedes recibir de la Seguridad Social.
En 2026, la pensión máxima está fijada en 47.034,40 euros anuales, equivalentes a 3.359,60 euros mensuales en 14 pagas.
Aunque el cálculo de la pensión resultante fuera superior, no se podría cobrar por encima del máximo establecido legalmente.
Esto puede generar una diferencia importante entre el último salario como trabajador y la primera pensión como jubilado, especialmente en personas que han tenido salarios y bases de cotización elevados.
Ahora bien, los 3.359,60 euros son la pensión máxima vigente en 2026, no la que tendrán los nacidos en 1967 cuando se jubilen. En 2032 o 2034 se aplicará el límite máximo que esté vigente en ese momento.
Tercero: ¿qué ocurre si adelantas la jubilación?
Si cumples los requisitos establecidos puedes acceder a la jubilación anticipada voluntaria hasta 24 meses antes de tu edad ordinaria de jubilación.
Pero hacerlo supone una reducción de la pensión.
Actualmente los coeficientes reductores se aplican por cada mes que adelantes la jubilación y dependen también del total de años que hayas cotizado.
Si decides jubilarte dos años antes, es decir, anticipar la jubilación 24 meses, la reducción puede ser:
21% si has cotizado menos de 38 años y 6 meses.
19% si has cotizado entre 38 años y 6 meses y menos de 41 años y 6 meses.
17% si has cotizado entre 41 años y 6 meses y menos de 44 años y 6 meses.
13% si has cotizado 44 años y 6 meses o más.
Si únicamente adelantas la jubilación un año, las reducciones son considerablemente inferiores: 5,50%, 5,25%, 5% o 4,75%, respectivamente, dependiendo de los años cotizados.
Pongamos un ejemplo.
Si te corresponde inicialmente una pensión de 2.500 euros mensuales y decides jubilarte dos años antes con una reducción del 21%, tu pensión pasaría a ser aproximadamente de 1.975 euros mensuales.
Son 525 euros menos cada mes.
Y no debemos pensar únicamente en esos 525 euros. Se trata de una reducción que afectará a la pensión que cobraremos durante nuestra jubilación.
También existe la jubilación anticipada por causas no imputables al trabajador, que, si se cumplen los requisitos, permite adelantar la jubilación hasta cuatro años.
Por eso, antes de adelantar la jubilación no basta con preguntarse:
«¿Me puedo jubilar antes?»
También debemos preguntarnos:
«¿Cuánto voy a dejar de cobrar por hacerlo?»
¿Y si retrasas la jubilación?
También puede ocurrir exactamente lo contrario: que llegues a tu edad ordinaria de jubilación y decidas continuar trabajando.
En ese caso, la legislación actual incentiva la jubilación demorada.
Existen diferentes alternativas, entre ellas recibir una cantidad a tanto alzado, elegir una fórmula mixta o incrementar porcentualmente la futura pensión.
Si elegimos esta última opción, el incentivo es de un 4% adicional por cada año completo que retrasemos la jubilación.
Así, si retrasas:
1 año: +4%.
2 años: +8%.
3 años: +12%.
Además, a partir del segundo año completo de demora, los períodos superiores a seis meses e inferiores a un año pueden generar un 2% adicional.
Volvamos al ejemplo anterior.
Una persona a la que corresponda una pensión de 2.500 euros mensuales y retrase un año la jubilación podría incrementar su pensión en 100 euros mensuales, hasta aproximadamente 2.600 euros.
Si retrasa dos años y obtiene un incremento del 8%, alcanzaría aproximadamente los 2.700 euros mensuales.
La diferencia entre adelantar o retrasar la jubilación puede ser, por tanto, muy importante.
En nuestro ejemplo, una persona con una pensión inicialmente calculada en 2.500 euros podría pasar a cobrar 1.975 euros si anticipa dos años su jubilación o alrededor de 2.700 euros si la retrasa dos años, suponiendo que en ambos casos resulten aplicables los porcentajes utilizados en el ejemplo.
Estamos hablando de una diferencia de 725 euros al mes entre ambos escenarios.
Evidentemente, esto no significa que retrasar la jubilación sea siempre la mejor opción. También hay que valorar los años durante los que se deja de cobrar la pensión, el salario que se continúa percibiendo, la situación personal y laboral y el patrimonio disponible.
¿Cómo subirá tu pensión una vez jubilado?
También ha cambiado la forma de actualizar las pensiones una vez comenzamos a cobrarlas.
El antiguo sistema que podía limitar la revalorización de las pensiones al 0,25% ya no está vigente.
Actualmente, las pensiones contributivas se revalorizan tomando como referencia la evolución del IPC, según el mecanismo establecido legalmente.
Esto es especialmente importante cuando planificamos una jubilación a largo plazo, porque no solo debemos calcular cuánto cobraremos el primer año, sino también cómo pueden evolucionar nuestros ingresos y nuestros gastos durante los siguientes veinte o treinta años.
¿Qué ha pasado con el factor de sostenibilidad?
En versiones anteriores de este artículo hablábamos del denominado factor de sostenibilidad, un mecanismo que pretendía vincular la pensión inicial con la evolución de la esperanza de vida.
Este sistema no llegó a aplicarse en los términos inicialmente previstos y fue posteriormente derogado.
Por tanto, ya no debemos calcular la futura pensión de los nacidos en 1967 aplicando aquel factor de sostenibilidad.
En su lugar se han adoptado otras medidas destinadas a reforzar financieramente el sistema, entre ellas el Mecanismo de Equidad Intergeneracionalal, una cotización adicional destinada a reforzar el sistema público de pensiones.
Sin embargo, el MEI no interviene directamente en el cálculo de tu pensión, por lo que no vamos a desarrollarlo en este artículo. Sí afecta, en cambio, a tu sueldo neto: una parte del MEI se descuenta de tu nómina, pero cotizar por este concepto no hace que tu futura pensión sea mayor. Puedes ampliar la información del MEI en nuestro artículo MEI: qué es el Mecanismo de Equidad Intergeneracional
Entonces, ¿cuánto cobraré de pensión si he nacido en 1967?
Esta es la pregunta realmente importante.
Y para responderla no basta con saber cuánto cobras actualmente.
Hay que conocer cuántos años llevas cotizados, cuáles han sido tus bases de cotización, cómo pueden evolucionar durante los próximos años y a qué edad quieres jubilarte.
Con esos datos podemos realizar una estimación de la futura pensión pública.
Pero todavía nos falta una pregunta.
Quizá la más importante de todas:
¿Cuánto dinero quieres tener cada mes cuando te jubiles?
Porque una cosa es la pensión que te corresponda y otra muy diferente los ingresos que quieras tener durante tu jubilación.
Si has nacido en 1967, todavía tienes tiempo para planificar tu jubilación
Una persona nacida en 1967 tiene en 2026 58 o 59 años, dependiendo de su fecha de nacimiento.
Si puede jubilarse a los 65 años, todavía dispone de aproximadamente seis años para preparar su jubilación.
Y seis años pueden marcar una diferencia importante.
Imaginemos que calculamos que nuestra futura pensión será de 2.300 euros mensuales, pero queremos disponer de unos ingresos de 3.000 euros al mes durante nuestra jubilación.
Tenemos una diferencia de 700 euros mensuales.
A partir de ahí podemos calcular qué patrimonio necesitamos para generar ese complemento, durante cuántos años queremos disponer de él y cuánto deberíamos ahorrar hasta la jubilación.
Es en este momento cuando dejamos de hablar exclusivamente de pensiones y empezamos a hablar de planificación financiera de la jubilación.
Tenemos que analizar los ahorros acumulados, fondos de inversión, planes de pensiones, inmuebles, liquidez, posibles deudas y nuestra capacidad de ahorro durante los próximos años.
También hay que decidir cómo invertir ese patrimonio.
A seis años de la jubilación no tiene sentido tratar de la misma manera todo nuestro dinero. El capital que podemos necesitar durante los primeros años de jubilación debería gestionarse de forma diferente al dinero que previsiblemente no necesitaremos hasta dentro de diez, quince o incluso veinte años.
Y si todavía estamos acumulando patrimonio, habrá que determinar cuánto podemos ahorrar periódicamente y qué estrategia de inversión resulta adecuada para nuestro plazo y nuestros objetivos.
La jubilación no empieza el día que dejas de trabajar
Si has nacido en 1967, el momento de planificar tu jubilación no es 2032 ni 2034. Es ahora.
El primer paso es saber cuándo puedes jubilarte y realizar una estimación de tu futura pensión pública.
El segundo es determinar cuánto dinero quieres tener cada mes durante tu jubilación.
Y el tercero es analizar si los ahorros y el patrimonio que estás acumulando serán suficientes para cubrir esa diferencia.
Porque planificar la jubilación no consiste únicamente en saber cuándo puedes dejar de trabajar.
Consiste en saber cómo quieres vivir cuando dejes de hacerlo.
En ExpertoFinanciero podemos ayudarte a analizar tu situación actual, estimar tus necesidades durante la jubilación y diseñar una estrategia de ahorro e inversión adaptada al patrimonio que ya tienes, al tiempo que queda hasta tu jubilación y a tus objetivos.
Si has nacido en 1967 y quieres saber si estás preparando correctamente tu jubilación, contacta con nosotros y analizaremos tu caso de forma personalizada.
¿Cómo gestionar mis ahorros antes y después de jubilarme?
Si has nacido en 1967, todavía tienes varios años para organizar cómo llegarás financieramente a la jubilación aunque la planificación financiera cambia. Ya no se trata únicamente de seguir acumulando ahorro, sino de empezar a organizar el patrimonio que hemos conseguido durante nuestra vida laboral para utilizarlo correctamente durante la jubilación.
El primer paso es calcular qué pensión pública podremos cobrar y cuánto queremos gastar cada mes. A partir de ahí podemos determinar qué parte de nuestros ingresos tendrá que proceder de nuestros ahorros e inversiones.
Pero esto no significa que al jubilarnos debamos pasar todo nuestro patrimonio a productos conservadores o mantenerlo en una cuenta corriente. Una persona que se jubile a los 65 o 67 años puede tener por delante 20, 25 años o incluso más de jubilación. Por tanto, una parte de su patrimonio puede seguir teniendo un horizonte de inversión muy largo.
La clave está en organizar los ahorros según cuándo vayamos a necesitar el dinero. Podemos mantener una parte en liquidez para los gastos más inmediatos, otra destinada a complementar la pensión durante los próximos años y otra con un horizonte de inversión más largo, que pueda continuar invertida buscando rentabilidad y ayudándonos también a combatir el efecto de la inflación.
Además, hay que decidir cómo empezar a utilizar el patrimonio una vez jubilados. No es lo mismo disponer de 200.000 euros e ir retirando dinero sin una estrategia que establecer cuánto necesitamos complementar cada mes, de qué inversiones debe salir ese dinero y qué parte del patrimonio queremos conservar para necesidades futuras o para nuestros herederos.
También debemos revisar la fiscalidad. Fondos de inversión, planes de pensiones, depósitos, cuentas e inmuebles no tributan de la misma manera, y el orden en el que utilicemos nuestro patrimonio puede tener consecuencias fiscales importantes durante muchos años.
Por eso, a medida que se acerca la jubilación, la pregunta deja de ser únicamente «¿cuánto tengo ahorrado?» y pasa a ser: «¿Cómo organizo mis ahorros para que me acompañen durante toda mi jubilación?»
En ExpertoFinanciero.es podemos ayudarte a analizar tu pensión prevista, tus ahorros e inversiones y diseñar una estrategia para gestionar tu patrimonio antes de jubilarte y convertirlo después en un complemento de tus ingresos, manteniendo siempre una parte adecuada para el medio y largo plazo.
Puedes enviar un email a ricardovila@expertofinanciero.es o rellenar nuestro formulario de asesoramiento ahorro para la jubilación y nos pondremos en contacto para hacer el estudio, sin ningún tipo de coste ni compromiso, y ver así la forma más conveniente para tener un capital el día de mañana.
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