Nacidos en 1961: Año de jubilación, cálculo de pensión y planes de ahorros

Pensión y edad de jubilación para los nacidos en 1961

Si naciste en 1961, estás ya a las puertas de la jubilación. Cumplirás 65 años en 2026 y, dependiendo de los años que hayas cotizado, podrás jubilarte ese mismo año o tendrás que esperar hasta alcanzar tu edad ordinaria de jubilación.

Pero la edad no es la única cuestión importante. También tienes que saber cuántos años necesitas para cobrar el 100% de la base reguladora, cómo se calculará tu pensión y qué ocurre si decides adelantar o retrasar tu jubilación.

Vamos a verlo.

¿A qué edad me puedo jubilar si nací en 1961?

Aquí tenemos una diferencia importante respecto a los nacidos en 1962 o 1963, porque en 2026 todavía no se aplica la edad definitiva de 67 años.

Para las personas nacidas en 1961 que cumplan 65 años en 2026 hay dos posibilidades:

Podrás jubilarte a los 65 años, en 2026, si has cotizado al menos 38 años y 3 meses.

Si no alcanzas ese periodo de cotización, tu edad ordinaria de jubilación será de 66 años y 10 meses.

Por tanto:

65 años → con 38 años y 3 meses o más cotizados.

66 años y 10 meses → con menos de 38 años y 3 meses cotizados.

Esto es importante: para los nacidos en 1961 no debemos utilizar todavía el requisito de 38 años y 6 meses ni los 67 años que se aplicarán plenamente a partir de 2027.

¿Cuántos años tengo que cotizar para cobrar el 100% de la pensión?

Aquí tenemos que diferenciar dos conceptos que suelen confundirse.

Una cosa son los años necesarios para jubilarte a los 65 años y otra diferente los años necesarios para tener derecho al 100% de la base reguladora.

En 2026, para alcanzar el 100% de la base reguladora se necesitan 36 años y 6 meses cotizados.

Por tanto, para una persona nacida en 1961 que se jubile en 2026:

36 años y 6 meses cotizados → 100% de la base reguladora.

38 años y 3 meses cotizados → jubilación ordinaria a los 65 años.

Esto puede producir una situación que inicialmente parece extraña: puedes tener suficientes años cotizados para alcanzar el 100% de tu base reguladora, pero no los suficientes para jubilarte a los 65 años.

¿Qué pasa si no llego a los 36 años y 6 meses cotizados?

No significa que te quedes sin pensión.

Con carácter general, para acceder a una pensión contributiva de jubilación necesitas haber cotizado un mínimo de 15 años, siempre que se cumplan también el resto de requisitos.

Con 15 años cotizados se parte del 50% de la base reguladora.

A partir de ahí, el porcentaje aumenta progresivamente por cada mes adicional de cotización hasta alcanzar el 100%.

Por tanto, no existe un salto desde «no cobrar» a «cobrar el 100%». El porcentaje de la base reguladora al que tienes derecho dependerá de tu carrera de cotización.

¿Cómo se calculará mi pensión si nací en 1961?

Para saber cuánto cobrarás no basta con conocer el porcentaje que te corresponde. Primero hay que calcular tu base reguladora.

Precisamente en 2026 comienza el periodo transitorio del nuevo sistema de cálculo de la base reguladora.

Por un lado, se mantiene el sistema basado en los últimos 25 años de cotización.

Por otro, comienza a implantarse progresivamente el nuevo sistema que terminará teniendo en cuenta los 27 mejores años dentro de los últimos 29 años, permitiendo descartar los 24 meses con peores bases de cotización.

Durante el periodo transitorio se aplicará el cálculo que resulte más favorable para el pensionista, conforme a las reglas establecidas para cada ejercicio.

Para los nacidos en 1961 esto es especialmente relevante porque son una de las primeras generaciones que pueden jubilarse con este nuevo sistema transitorio ya en funcionamiento.

¿Cuánto voy a cobrar de pensión?

Para calcular aproximadamente tu futura pensión necesitamos conocer fundamentalmente dos cosas:

Tu base reguladora y el porcentaje de esa base reguladora al que tienes derecho según tus años cotizados.

Tener derecho al 100% no significa necesariamente cobrar la pensión máxima.

Significa cobrar el 100% de la base reguladora que te corresponda, siempre teniendo en cuenta los límites establecidos para las pensiones públicas.

Por eso dos personas nacidas exactamente en 1961 y con los mismos años cotizados pueden terminar cobrando pensiones muy diferentes.

Dependerá de las bases por las que haya cotizado cada una durante su vida laboral.

El techo de la pensión: 3.359,60 euros al mes en 2026

En el caso de los nacidos en 1961 este dato tiene especial relevancia, porque quienes puedan jubilarse durante 2026 ya conocen el límite máximo que se les aplicará este año.

En 2026, la pensión máxima está fijada en 47.034,40 euros anuales, equivalentes a 3.359,60 euros mensuales en 14 pagas.

Por mucho que hayas cotizado y por muy elevada que resulte tu base reguladora, existe un límite legal a la cantidad que puedes recibir de la Seguridad Social.

Esto puede generar una diferencia importante entre el último salario como trabajador y la primera pensión como jubilado, especialmente en personas que han tenido salarios y bases de cotización elevados.

En el caso de quienes no se jubilen en 2026, se aplicará la pensión máxima vigente en el año en el que se produzca efectivamente su jubilación.

¿Puedo jubilarme antes si nací en 1961?

Sí, siempre que cumplas los requisitos establecidos.

La jubilación anticipada voluntaria permite adelantar la jubilación hasta 24 meses respecto de tu edad ordinaria.

Pero jubilarte antes tiene consecuencias.

La pensión se reduce mediante coeficientes reductores mensuales, cuyo importe depende principalmente de cuántos meses adelantes la jubilación y del número total de años que hayas cotizado.

Por eso no deberíamos tomar la decisión simplemente pensando: «me puedo jubilar dos años antes».

La pregunta debería ser:

¿Cuánto dinero dejo de cobrar durante toda mi jubilación por adelantarla?

En determinados supuestos de jubilación anticipada involuntaria, el adelanto puede llegar hasta cuatro años, siempre que se cumplan los requisitos establecidos.

¿Y si retraso mi jubilación?

También puedes tomar la decisión contraria.

Si alcanzas tu edad ordinaria de jubilación y continúas trabajando, puedes beneficiarte de los incentivos establecidos para la jubilación demorada.

Actualmente existen diferentes alternativas, entre ellas un incremento porcentual de la pensión, una cantidad a tanto alzado o determinadas fórmulas mixtas.

Por eso, para alguien nacido en 1961 merece especialmente la pena comparar económicamente diferentes escenarios:

jubilarme ahora, jubilarme a mi edad ordinaria o continuar trabajando algún tiempo más.

La diferencia económica puede ser considerable.

¿Cómo subirá tu pensión una vez jubilado?

También ha cambiado la forma de actualizar las pensiones una vez comenzamos a cobrarlas.

El antiguo sistema que podía limitar la revalorización de las pensiones al 0,25% ya no está vigente.

Actualmente, las pensiones contributivas se revalorizan tomando como referencia la evolución del IPC, según el mecanismo establecido legalmente.

Esto es especialmente importante cuando planificamos una jubilación a largo plazo, porque no solo debemos calcular cuánto cobraremos el primer año, sino también cómo pueden evolucionar nuestros ingresos y nuestros gastos durante los siguientes veinte o treinta años.

¿Qué ha pasado con el factor de sostenibilidad?

En versiones anteriores de este artículo hablábamos del denominado factor de sostenibilidad, un mecanismo que pretendía vincular la pensión inicial con la evolución de la esperanza de vida.

Este sistema no llegó a aplicarse en los términos inicialmente previstos y fue posteriormente derogado.

Por tanto, ya no debemos calcular la pensión de los nacidos en 1961 aplicando aquel factor de sostenibilidad.

En su lugar se han adoptado otras medidas destinadas a reforzar financieramente el sistema, entre ellas el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI).

Sin embargo, el MEI no interviene directamente en el cálculo de tu pensión. Sí afecta a las cotizaciones, pero cotizar por este concepto no hace que tu futura pensión sea mayor.

Puedes ampliar la información en nuestro artículo MEI: qué es el Mecanismo de Equidad Intergeneracional y cómo afecta a tu pensión.

¿Cómo gestionar mis ahorros antes de jubilarme?

Para los nacidos en 1961 esta pregunta ya no pertenece al futuro: la jubilación puede estar a meses de distancia.

Si durante muchos años nuestro principal objetivo ha sido acumular patrimonio, ahora aparece una nueva necesidad: organizar ese patrimonio para que pueda complementar nuestros ingresos durante muchos años.

Y eso no significa necesariamente dejar de invertir o pasar todo nuestro dinero a productos conservadores.

Una persona que se jubile a los 65 años puede tener por delante 20, 25 o más años de jubilación. Parte del patrimonio puede necesitarse a corto plazo, mientras que otra parte puede continuar invertida durante muchos años.

Por eso es importante organizar los ahorros por objetivos y horizontes temporales.

¿Qué hacer con mis ahorros cuando ya esté jubilado?

Al comenzar la jubilación cambia nuestra situación financiera.

Pasamos de recibir un salario a depender fundamentalmente de la pensión pública y de nuestro patrimonio acumulado.

En ese momento deberíamos calcular cuánto necesitamos complementar cada mes.

Si nuestra pensión nos permite cubrir los gastos habituales pero queremos disponer de una cantidad adicional para viajar, ayudar a nuestros hijos, afrontar imprevistos o simplemente mantener nuestro nivel de vida, podemos estructurar nuestros ahorros para generar ese complemento.

El objetivo no debería ser simplemente buscar «el producto que más rente», sino conseguir un equilibrio entre liquidez, seguridad, rentabilidad y duración del patrimonio.

¿Cómo recuperar mi plan de pensiones?

Cuando llega la jubilación, otra de las decisiones importantes es cómo recuperar el dinero acumulado en nuestro plan de pensiones. No estamos obligados a rescatarlo inmediatamente ni tampoco a cobrarlo todo de una sola vez.

Podemos recuperar el plan en forma de capital, cobrando todo o una parte de una sola vez; en forma de renta, mediante cobros periódicos; o combinar ambas alternativas. Incluso podemos mantener el dinero dentro del plan y realizar rescates cuando los necesitemos.

La decisión es importante porque el dinero que rescatemos de un plan de pensiones tributa en el IRPF como rendimiento del trabajo y se suma al resto de nuestros ingresos del ejercicio, incluida la pensión pública. Por eso, rescatar una cantidad elevada de golpe puede aumentar considerablemente nuestra factura fiscal.

Además, si tenemos aportaciones realizadas antes del 31 de diciembre de 2006, puede existir la posibilidad de aplicar la reducción del 40% sobre la parte que cumpla los requisitos, siempre que el rescate se realice en forma de capital y dentro de los plazos establecidos legalmente.

Por eso, antes de recuperar un plan de pensiones conviene estudiar cuánto necesitamos realmente, cuándo nos interesa rescatarlo y de qué forma hacerlo. La estrategia de rescate puede ser tan importante como la estrategia que hemos seguido durante años para acumular ese ahorro.

Si naciste en 1961, ahora es el momento de hacer números

En este caso ya no hablamos de preparar una jubilación que llegará dentro de varios años. Para muchos nacidos en 1961, la decisión sobre cuándo jubilarse se toma ahora.

Podemos conocer nuestra vida laboral, revisar nuestras bases de cotización, calcular con bastante precisión nuestra futura pensión y analizar nuestro patrimonio actual.

Y con esa información podemos responder a las preguntas realmente importantes:

¿Me interesa jubilarme ya? ¿Me compensa esperar? ¿Cuánto cobraré? ¿Cuánto necesitaré complementar cada mes? ¿Cómo debo organizar mis ahorros y cómo me interesa rescatar mi plan de pensiones?

En ExpertoFinanciero.es podemos analizar tu situación y ayudarte a diseñar una estrategia para el momento de la jubilación y los años posteriores, adaptada a tu patrimonio, necesidades y objetivos.

Puedes enviar un email a ricardovila@expertofinanciero.es o rellenar nuestro formulario de asesoramiento ahorro para la jubilación y nos pondremos en contacto para hacer el estudio, sin ningún tipo de coste ni compromiso, y ver así la forma más conveniente de gestionar tu patrimonio de cara a la jubilación.